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Tudela

'Pulpitos solidarios' para bebés

Los tentáculos de ganchillo de unos muñecos con forma de pulpo tranquilizan a bebés prematuros. Una vecina de Tudela ha impulsado una asociación nacional para tejerlos y enviarlos a hospitales

Un grupo de voluntarias, tejiendo en la residencia Real Casa de Misericordia de Tudela.

Chema Hortigüela

A Lorena Crespo le faltaban cinco días para salir de cuentas de su segundo hijo, cuando se le ocurrió fundar una asociación a nivel nacional. Había visto por Internet la iniciativa de unos “pulpitos solidarios”, unos muñecos de ganchillo con forma de pulpo que, dicen, tranquilizan a los bebés prematuros que están en la incubadora. Y quiso impulsarla en España.

Burgalesa y vecina de Tudela desde hace una década, lanzó a través de Facebook 'Pulpitos solidarios octopus for a preemie' y ya cuenta con más de 4.000 seguidores en toda España. En Navarra, se reúnen para tejerlos en la residencia de ancianos Real Casa de Misericordia y en los colegios públicos Elvira España y San Julián.

En Pamplona se han organizado también talleres (en el centro de crianza Apegados, que es también un punto de recogida). Desde todos estos lugares se envían a catorce hospitales de España que se han sumado al proyecto, entre ellos, la Clínica Universidad de Navarra (CUN). El Hospital Virgen del Camino de Pamplona, la mayor UCI pediátrica de la Comunidad foral, lo está estudiando.

Un cordón umbilical
Lorena Crespo, de 33 años, es terapeuta ocupacional en la residencia de ancianos San José de Valtierra y, se confiesa, “muy sensible” con las causas sociales. Madre de dos niños; Alain, de 3 años y Nuño, que nació el 17 de febrero, una semana después de crear la asociación; ha implicado a toda su familia y amigos en esta causa.

‘Pulpitos solidarios’ coordina desde Tudela a unos 4.000 voluntarios en toda España

Su marido, Chema Hortigüela, aunque no sabe tejer, ha diseñado la página web de la asociación (www.pulpitossolidarios.es); y su hermana ha puesto un punto de recogida. “Me animé a crear la asociación porque me pareció increíble que un pulpo de ganchilo (croché) pudiera desencadenar tantos beneficios en un prematuro. Ninguno de mis hijos es prematuro pero me parecía bonito poder ayudar”, relata.

Quien tuvo el mismo sentimiento hace cuatro años fue la danesa Josefine Hagen Solgaard, tejedora y bloguera, cuando recibió el mensaje del padre de una niña que había nacido prematura, tras una cesárea de urgencia, en un hospital de Copenhague en la Navidad de 2012. “Las enfermeras nos han dicho que le convendría un pulpo de croché como peluche, porque todavía cree que está en el vientre de su madre y los tentáculos del pulpo le recordarían al cordón umbilical.

¿Podría comprar uno de los suyos?”, le preguntó. Y a Josefine le faltó el tiempo para coger las agujas y algodón en hilo para tejer este “pulpito terapéutico”. Fue el primero de una larga lista que ya se extiende por todo el mundo.

MEJOR RESPIRACIÓN Y RITMO CARDÍACO

Los pediatras y enfermeras que trabajan en las unidades de Neonatología coinciden en que los “pulpitos” sirven para “crear un entorno más parecido al vientre materno” y los bebés juegan con los tentáculos como si fueran el cordón umbilical (después de que han sido esterilizados ). Los muñecos, añaden, les tranquilizan y ayudan a mejorar su respiración y un ritmo cardíaco más regular.

En Pamplona, también se ha creado un movimiento solidario impulsado por Lidia Urbiola Rodríguez. Pamplonesa de 36 años y madre de una niña de uno, ha lanzado algunos talleres de costura en Apegados, el centro de crianza que creó al nacer su hijo dentro del ‘cooworking’ Ágora (en el edificio IWER, en la Rochapea). Además, es punto de recogida en Pamplona. En Villava está el centro de desarrollo infantil CEDI (calle Fermín Tirapu, 22).