La Diáspora

Dos cooperantes navarras en Bolivia

Llevan dos años residiendo en Anzaldo para trabajar en tres proyectos de los Escolapios. “Los habitantes quieren que sus hijos tengan las oportunidades que ellos no tuvieron, y valoran el cambio”

María Ansó Palacios (izquierda) e Idoia Gil Egozcue, posando ante Anzaldo, el pueblo de Bolivia donde llevan viviendo casi dos años.

"Esto no es una experiencia. Yo no vine a Anzaldo a vivir una experiencia. Me vine para aportar lo que puedo de una forma intensa. Porque merece la pena entregar la vida por los demás, por transformar lo que no nos gusta del mundo. No puede ser que una familia de ocho personas viva en una casa de barro sin agua y sin luz. Eso existe aquí, en Bolivia, y allí, en Pamplona. Pero me han dado la oportunidad de vivir en Anzaldo con esta gente y trabajar en el proyecto del colegio y del internado. Gente que me ha enseñado qué significa solidaridad. Porque llegué creyendo que lo sabía y, sin embargo, viendo que aquí la gente vive al día porque por su situación no pueden hacerlo de otro modo y que sin tener nada, aun y todo te lo dan conforme entras por la puerta de sus casas, he aprendido qué es ser generoso y solidario”.

Idoia Gil Egozcue coge aire al otro lado del teléfono. El párrafo anterior lo ha dicho del tirón. Junto a ella, su amiga María Ansó está conforme, palabra por palabra. La primera tiene 29 años y la segunda, 32, y ambas llevan casi dos viviendo en Anzaldo, un núcleo urbano alrededor del cual hay 69 comunidades muy pequeñitas, para continuar con un trabajo social con una parroquia, un colegio con 800 alumnos y un internado con 160 niños que hace más de dos décadas iniciaron los Escolapios. Voluntarias en Pamplona de Ítaka-Escolapios con el proyecto Ikaskide (centro socioeducativo y de promoción social donde participan niños, jóvenes y adultos), pertenecen a la Fraternidad Escolapia, los grupos de fe donde laicos y religiosos comparten vida, fe y misión y están presentes en prácticamente todos los lugares del mundo donde hay Escolapios. Y cuando surgió la posibilidad de ir a Anzaldo para apoyar y fortalecer estos proyectos escolapios la tomaron. “Damos clases de apoyo en el colegio y clases de informática. Animamos la Pastoral en el cole y en los grupos de tiempo libre. Y vivimos en el internado, apoyando educativamente en los estudios, haciendo actividades con los chavales, cuidando el día a día...”. Porque los niños con los que conviven de domingo por la tarde a viernes por la tarde proceden de esas comunidades alejadas de Anzaldo, y muchos deberían caminar más de tres horas diarias para ir al colegio.

Anzaldo se encuentra en el departamento de Cochabamba, distantes 60 kilómetros. “Pero en coche dura hora y media porque la mitad es por asfalto y la otra mitad, hasta subir la montaña, por empedrado”, explican sobre un pueblo a 3.100 metros de altura. Con una población de 1.576 habitantes en el núcleo urbano, el municipio suma hasta 9.000 con quienes viven en las comunidades. Tiene una superficie de 673 km2. “Es muy grande. Hay comunidades a hora y media, dos horas de camino”.

No han tenido mucho tiempo para visitar Bolivia. “No hemos venido de turismo”, recuerda María. En verano conocieron Potosí. “El año pasado bajábamos más a Cochabamba, pero éste nos hemos quedado más en la montaña. Y, por motivo de papeleo, también hemos viajado a La Paz”.

Anzaldo es rural. “Es muy sorprendente descubrir cómo vive la gente”. Se refieren al concepto de pobreza que podemos tener en España respecto de quien carece de los recursos necesarios: agua, luz... “Aquí la mayoría de la gente del campo vive así, sin eso, y sorprende en 2017, hasta incomunicada”. Y es un hecho que muchos de los niños del internado dejan de tener luz y agua caliente, cinco comidas al día, ayuda educativa... cuando regresan a sus casas el fin de semana. “Vuelven a esa realidad que debe ser transformada”.

Muchos habitantes subsisten de la agricultura, los hay quien tiene un pequeño rebaño de ovejas, o un toro con el que labrar la tierra... “Pero hemos conocido también otro tipo de pobreza: alrededor de las ciudades, las condiciones de quien ha emigrado del campo son muy duras. Se buscan la vida como pueden. Es muy impactante”.

UNA REALIDAD QUE DUELE

Defensoras de la labor de los Escolapios en Anzaldo -“que el colegio tenga 800 alumnos significa que la educación que se ofrece aquí tiene sentido, que la gente lo valora”-, invitan a buscar en Google Maps el pueblo de Anzaldo: está en medio de la nada. “Y no es por casualidad, sino porque hay un colegio donde los Escolapios llevan 25 años y un hospital de la fundación del italiano Pietro Gamba que se levantó hace 31 años para el mundo campesino”.

En Anzaldo María descubrió a su llegada “una realidad que duele mucho. Todos hemos leído reportajes y visto documentales, pero vivirlo no tiene nada que ver”. Pero también hay esperanza: “Es gente que apuesta por que sus hijos estudien. Quieren que cambien las cosas, que tengan oportunidades que ellos no tuvieron, y por eso valoran el cambio”.

Regresan a Pamplona en diciembre. ¿Quisieran quedarse más tiempo? “No es fácil vivir aquí, lejos de tu familia, pero pesa mucho el sentido que tiene estar en Anzaldo, colaborar, participar, dar tu vida al cien por cien por un proyecto que merece muchísimo la pena”, indican. Porque en Anzaldo están viviendo muy intensamente, “24 horas por y para los chicos”, añaden. Por eso, a su vuelta a casa, tratarán de transmitir a los chavales de Pamplona a los que dedicaron tiempo y seguirán dedicando “qué supone estar aquí”. “La misión aquí debe continuar allí”.

<div class="tit_blue">DNI de Idoia Gil</div>  

Nombre y dos apellidos: Idoia Gil Egozcue.

Lugar y fecha de nacimiento: Pamplona, 29 de febrero de 1988.

Nombre de los padres: Jesús e Idoia

Nombre de los hermanos: Santiago, de 37 años, y Esther, de 35.

Estudios: Colegio Calasanz Escolapios de Pamplona y Biología en la Universidad de Navarra.

Lugar de trabajo: voluntaria Itaka- Escolapios, presencia escolapia en Anzaldo, Cochabamba (Bolivia).

<div class="tit_blue">DNI de María Ansó</div>  

Nombre y dos apellidos: María Ansó Palacios.

Lugar y fecha de nacimiento: Pamplona, 6 de agosto de 1985.

Nombre de los padres: Pedro y María Luisa.

Estudios: C. P. Jose M° de Huarte, IES Navarro Villoslada e Ingenieria técnica agrícola en la Universidad Pública de Navarra.

Lugar de trabajo: voluntaria Itaka- Escolapios, presencia escolapia Anzaldo (Cochabamba, Bolivia).

"Esto&nbsp;no es una experiencia. Yo no vine a Anzaldo a vivir una experiencia. Me vine para aportar lo que puedo de una forma intensa. Porque merece la pena entregar la vida por los demás, por transformar lo que no nos gusta del mundo. No puede ser

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